Grupo Insud duplica su energía limpia (y ya cubre el 20% del consumo eléctrico)

Con una inversión total de 200 millones de dólares, el Grupo Insud inauguró el día de ayer, en Gobernador Virasoro su segunda planta de generación eléctrica a partir de biomasa forestal, consolidando a Corrientes como la provincia con mayor proporción de consumo eléctrico cubierto por fuentes renovables en el país. Con esta ampliación, la capacidad energética de las plantas alcanza los 80 MWh, suficiente para abastecer al 20% del consumo provincial.

La nueva planta San Alonso, que se suma a FRESA (puesta en marcha en 2020), fue diseñada para transformar desechos forestales como aserrín, ramas y cortezas en energía eléctrica, aplicando un modelo de economía circular que agrega valor ambiental y económico a residuos sin uso previo. Este enfoque permitió reducir riesgos en aserraderos, optimizar recursos y generar una nueva fuente de ingresos para el sector maderero.

El impacto económico también es significativo: ambas plantas generan más de 150 empleos directos y 300 indirectos, con prioridad en la contratación de trabajadores locales. Para operar los complejos, Insud desarrolló programas de formación técnica en la región, elevando el nivel de especialización profesional y reduciendo la necesidad de traer personal externo.

A nivel técnico, el proyecto incorpora dos estaciones transformadoras (San Alonso y Norte), lo que mejora la confiabilidad del sistema eléctrico regional y optimiza la calidad del suministro tanto para hogares como para industrias. La empresa confirmó que ya están entregando 73 MWh al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), beneficiando a localidades como Ituzaingó, La Cruz, Villa Olivares e Itá Ibaté.

Además del impacto energético y laboral, el modelo de negocio de Insud en Corrientes se consolida como una apuesta a largo plazo. La provincia, con más de 550.000 hectáreas forestadas, es una de las zonas con mayor potencial agroforestal de Argentina. Y el uso de biomasa para generar energía posiciona a la región como un hub de inversiones sustentables, con ventajas competitivas en cercanía a mercados y disponibilidad de materia prima.

Finalmente, desde Insud señalaron que ya están trabajando en nuevas líneas de desarrollo, como la generación de bonos de carbono asociados a sus actividades forestales, lo que suma una capa de valor financiero y ambiental al ecosistema energético que están construyendo en el norte argentino.

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