El proyecto apunta a cubrir una demanda urbana vinculada a la rapidez del servicio, el cuidado del vehículo y la eficiencia operativa. El sistema elimina la fricción mecánica y trabaja con agua a presión, productos dosificados de manera automática y secado con sopladores de alta potencia, lo que reduce costos de insumos y mantenimiento.
Según información del portal Economis, el modelo incorpora sensores que detectan el tamaño del vehículo y la posición de las ruedas, permitiendo una limpieza integral sin contacto y con un uso optimizado del recurso hídrico.
Desde el punto de vista productivo, el esquema presenta ventajas competitivas frente a los lavaderos tradicionales: menor estructura de personal, mayor rotación de vehículos y precios que se ubican en torno al 70% del costo habitual del servicio, lo que mejora la rentabilidad y la accesibilidad para el usuario.
El sistema de pago es digital y autoservicio, mediante aplicación propia o tarjeta recargable, y se complementa con boxes de aspirado y lavado de alfombras. Con esta incorporación, Posadas se suma a una tendencia de servicios automatizados que combinan tecnología, ahorro de recursos y nuevos modelos de negocio en el ámbito urbano.
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