La medida dispone la eliminación de 114 cargos jerárquicos en ministerios y secretarías de Estado —entre direcciones, coordinaciones y otras unidades intermedias de conducción— con el objetivo declarado de racionalizar, modernizar y agilizar la administración pública provincial.
Según los considerandos del decreto, la reestructuración busca dotar de mayor coherencia interna a las áreas, acortando la cadena de mando y mejorando la eficiencia operativa, sin reducir la planta de empleados ni afectar situaciones laborales vigentes.
El texto establece además un plazo de 90 días para que las jurisdicciones adecúen sus diseños organizacionales a la nueva estructura, mientras que las unidades afectadas pasarán a depender directamente de la máxima autoridad de cada ministerio o secretaría.
Este tipo de reorganización administrativa se enmarca en una tendencia más amplia de varios gobiernos subnacionales de simplificar marcos organizativos, reducir escalones burocráticos y concentrar funciones para optimizar recursos sin generar despidos.
Tu opinión enriquece este artículo: