El Gran Chaco se incorpora a una alianza global de comercio sostenible (producción, ambiente e inversión)

La región fue incorporada a una red internacional que promueve modelos de comercio con impacto social y ambiental. La iniciativa busca abrir nuevas oportunidades para la producción y los mercados globales.

El Gran Chaco Americano dio un paso estratégico en su posicionamiento internacional al convertirse en el primer bioma en integrarse a la Regional Impact Trade Alliance (RITA), una plataforma global que impulsa modelos de comercio capaces de generar valor económico, social, ambiental y cultural de manera simultánea.

La incorporación se formalizó durante el Segundo Encuentro Eurolatinoamericano de Regiones y Comercio de Impacto, realizado en Bilbao y San Sebastián, España, donde participaron representantes de gobiernos, empresas, universidades y organizaciones de la sociedad civil de Europa y América Latina. Desde la región chaqueña estuvieron presentes integrantes de Redes Chaco y de la Fundación Gran Chaco.

La iniciativa busca conectar territorios con potencial productivo y compromiso ambiental para facilitar nuevas oportunidades comerciales, inversiones y alianzas internacionales alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible.

Del bosque nativo a los mercados internacionales

Con más de 100 millones de hectáreas distribuidas entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, el Gran Chaco es el segundo sistema boscoso más importante de Sudamérica después de la Amazonía. Además de su enorme biodiversidad, concentra actividades productivas clave como la ganadería, la apicultura y los sistemas agroforestales.

La incorporación a la red RITA abre la posibilidad de vincular esas actividades con mercados que demandan cada vez más productos asociados a prácticas sostenibles, conservación de ecosistemas y trazabilidad ambiental.

Desde la Fundación Gran Chaco señalaron que el objetivo es fortalecer cadenas productivas capaces de generar impacto positivo tanto en el plano económico como social y ambiental. Entre las experiencias que se busca potenciar aparecen los sistemas de ganadería regenerativa, el manejo sustentable de bosques nativos, la agroforestería y los proyectos vinculados a créditos de carbono.

Según explicaron los organizadores, la región cuenta con experiencias productivas escalables que integran producción ganadera y conservación ambiental, un modelo que despierta creciente interés en mercados internacionales y organismos de financiamiento.

Una nueva mirada sobre el desarrollo regional

Durante el encuentro también se debatieron estrategias para fortalecer la cooperación entre Europa y América Latina, impulsar mecanismos de financiamiento sostenible y promover herramientas que permitan acelerar la transición hacia economías más resilientes.

La propuesta parte de una premisa cada vez más presente en los mercados globales: el crecimiento económico ya no se mide únicamente por la rentabilidad, sino también por la capacidad de generar empleo, inclusión social y protección ambiental.

Para el Gran Chaco, la incorporación a esta alianza representa una oportunidad para posicionar sus recursos naturales y su producción en escenarios internacionales cada vez más atentos al impacto de los procesos productivos.

En una región donde la ganadería, la producción forestal y las economías rurales tienen un peso central, la posibilidad de acceder a nuevos mercados y mecanismos de financiamiento vinculados a la sostenibilidad aparece como una herramienta con potencial para impulsar inversiones y fortalecer el desarrollo local en los próximos años.

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