López resaltó la vulnerabilidad de los mayores de 60 años, quienes representan el grupo etario más afectado por este tipo de delitos. “El gran problema es que a la gente mayor le cuesta rechazar una llamada, y eso los vuelve más susceptibles a ser víctimas de estafas”, señaló. Según el experto, uno de los mayores desafíos para los adultos mayores es colgar la llamada al percibir que algo no anda bien. “Nosotros les damos tres frases claves que, si las escuchan, deben cortar inmediatamente: ‘instalar una aplicación’, ‘simular un crédito’ y ‘enviar un código’. Después de eso, sí o sí viene una estafa”.
El especialista, con amplia experiencia en el ámbito de la seguridad informática, describió cómo los estafadores manipulan emocionalmente a las víctimas para extraer información personal valiosa. “A las víctimas les cuesta cortar sin una explicación, lo que los enrosca más en la conversación y facilita que den datos sensibles. Cuando alguien quiere mentir, en realidad dice la verdad. En pocos segundos los estafadores sacan información como la fecha de cobro o si tienen hijos, todo sin que se den cuenta”, detalló.
Además de instruir a los adultos mayores en detectar estas señales, López enfatizó la importancia de cambiar ciertos hábitos. “Tienen que desaprender la educación en estos casos. Cuando se trata de fraude, no deben ser educados ni despedirse. Simplemente deben colgar”, subrayó. También hizo hincapié en la necesidad de no atender una segunda llamada de un estafador, ya que “si contestan la segunda, es prácticamente seguro que caen en la estafa”.
El taller realizado en Resistencia tuvo una gran convocatoria, con muchos interesados quedando fuera por falta de espacio. “Más de la mitad de los que asistieron eran mayores de 60 años. Si logramos que aprendan a colgar sin dar más información, los protegeremos mejor”, afirmó López.
El experto también llamó a los familiares de personas mayores a involucrarse en su protección. “Es importante que los hijos, nietos o sobrinos transmitan esta información a sus familiares mayores, para que todos estén preparados y conscientes de estas amenazas”.
Para cerrar, López destacó la importancia de estos talleres: “Esto no tiene que ver con fallas de seguridad de los bancos. Es cuestión de que los engañen de manera increíble, y nosotros estamos aquí para evitar que eso siga ocurriendo”.
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