Desde el punto de vista productivo, el debate no gira solo alrededor de las normas laborales, sino sobre su impacto en sectores clave como el agro, la energía, la industria y la logística. La idea de modernizar el mercado de trabajo aparece asociada a un objetivo central: reducir costos estructurales, mejorar previsibilidad y facilitar que empresas y pymes vuelvan a invertir, especialmente en provincias del norte que compiten en desventaja frente a otros polos productivos del país.
En ese marco, también se analizó el esquema de compensaciones por Ganancias y su impacto en las finanzas provinciales, un factor clave para sostener infraestructura, servicios y políticas que acompañen el desarrollo económico. La estabilidad de esos recursos es vista por el sector productivo como una condición necesaria para evitar nuevas distorsiones fiscales que terminen trasladándose a costos empresariales o pérdida de competitividad regional.
La agenda se completó con una recorrida por el Puerto de Barranqueras, donde se puso en foco el rol de la logística como uno de los cuellos de botella —y a la vez oportunidades— del norte argentino. En un escenario de mayor apertura comercial y acuerdos internacionales, contar con una salida portuaria activa, eficiente y con costos competitivos es clave para que el Chaco y el NEA puedan integrarse a las cadenas de exportación, atraer inversiones y transformar producción en divisas y empleo.
Tu opinión enriquece este artículo: