El proyecto contempla la utilización de sistemas de generación solar con almacenamiento, que permitirán abastecer de energía a los stands y espacios de exposición mediante esquemas de autoconsumo, con la posibilidad de volcar excedentes a la red eléctrica. Este modelo apunta a optimizar el consumo energético durante el evento y a reducir la dependencia de fuentes tradicionales.
Más allá del impacto ambiental, la iniciativa abre un escenario de oportunidades para empresas proveedoras de tecnología, servicios energéticos y soluciones vinculadas a la generación distribuida, en un evento que convoca a miles de visitantes, marcas y expositores nacionales e internacionales.
La Bienal, reconocida como uno de los encuentros culturales más importantes de la región, se convierte así en una vidriera para mostrar aplicaciones concretas de energías limpias en contextos reales, con potencial de replicarse en ferias, exposiciones y eventos turísticos o productivos.
Con esta incorporación, la edición 2026 suma un componente de innovación que trasciende lo artístico y posiciona al evento como un espacio donde cultura, tecnología y negocios comienzan a integrarse en un mismo escenario.
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