El búfalo gana terreno: una cadena productiva en crecimiento que busca más visibilidad y mercados

Desde los humedales de Corrientes hasta los pasillos de la Expo Rural de Palermo, la ganadería bufalina consolida su lugar como una alternativa sustentable y de alto valor agregado dentro del mapa productivo argentino. Con más de 50.000 cabezas en la provincia y un creciente número de pequeños y medianos productores involucrados, el búfalo mediterráneo se proyecta como un actor relevante tanto por su capacidad de adaptación como por sus atributos nutricionales.

La cabaña “Búfalos SIAP”, del Centro de Inseminación Artificial Ubalino, volvió a destacarse en Palermo por séptimo año consecutivo, marcando presencia en todas las categorías de competencia. Según María Nilda Silva, referente del emprendimiento, el búfalo ofrece un doble propósito —carne y leche— y es capaz de desarrollarse eficientemente con pasturas rústicas. “Es un animal noble, adaptable y productivo. Trabajamos todos los días del año y también abrimos las puertas para formar a estudiantes e instituciones técnicas”, destacó.

En paralelo, el sector explora nuevas oportunidades comerciales, como la incorporación de carne bubalina en dietas institucionales. Productores de la cadena plantean que su inclusión en comedores escolares y hospitales podría mejorar la calidad alimentaria, gracias a sus propiedades: carne magra, baja en colesterol y rica en hierro. Esta práctica ya se aplica en países como India, Italia o Brasil, donde la carne de búfalo tiene amplia aceptación y diferenciación de mercado.

Un desafío pendiente para el sector sigue siendo la visibilidad: actualmente, gran parte de la carne de búfalo se comercializa sin identificación clara, lo que limita la capacidad del consumidor de elegir con información. Desde el ámbito productivo, se insiste en la necesidad de etiquetar, diferenciar y posicionar al búfalo como una opción real en las góndolas y menús institucionales.

La expansión de la ganadería bufalina no solo genera oportunidades económicas, sino que también refuerza el arraigo rural, la diversificación productiva y la sostenibilidad, al aprovechar ecosistemas donde la ganadería tradicional encuentra mayores limitaciones. En ese sentido, Corrientes emerge como un polo estratégico para el desarrollo de esta cadena que aún tiene amplio margen para crecer.

Tu opinión enriquece este artículo:

Yerba mate y agricultura de precisión (la digitalización que empieza a transformar el NEA)

La digitalización productiva comienza a ganar escala en las economías regionales del NEA, y la yerba mate aparece como uno de los cultivos donde la agricultura de precisión empieza a redefinir prácticas históricas. A través de los grupos AgTech, el INTA impulsa la incorporación de monitoreo remoto, sensores e inteligencia artificial en producciones tradicionales, con el objetivo de mejorar la eficiencia, optimizar el uso de insumos y fortalecer la competitividad de cadenas productivas con márgenes ajustados.

Una fábrica solar para cambiar la matriz energética regional (inversión productiva y empleo verde)

La provincia de Misiones avanza hacia un nuevo hito productivo con la proyección de su primera fábrica industrial de paneles solares, un emprendimiento que comenzará a tomar forma concreta a lo largo de 2026. El objetivo es abastecer la demanda regional de equipamiento fotovoltaico, reducir costos logísticos y posicionar al territorio como un nodo estratégico dentro de la transición energética del NEA.