La provincia de Misiones está a punto de sumar una nueva actividad a su matriz productiva. En Comandante Andresito, una planta industrial construida con una inversión de 2,5 millones de dólares comenzará en las próximas semanas a procesar bambú para elaborar productos con aplicaciones industriales, agrícolas y ambientales, destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
El emprendimiento es impulsado por el ingeniero agrónomo Miguel Campos, ex secretario de Agricultura de la Nación, quien trabaja desde hace más de dos décadas en el desarrollo de esta alternativa productiva. La iniciativa nació tras una visita a China en 2004, donde observó el potencial del bambú como complemento de actividades tradicionales como la agricultura, la ganadería, la forestación e incluso la producción yerbatera.
Una industria nueva para la región
La planta se instalará en una de las zonas con mejores condiciones climáticas para el cultivo del bambú en Argentina. Tras años de investigación, multiplicación de plantines y ensayos productivos, los cultivos alcanzaron la madurez necesaria para iniciar la etapa industrial.
En una primera fase, la empresa producirá carbón activado, biochar y piroleñoso, tres insumos con creciente demanda en distintos sectores productivos. El carbón activado se utiliza en sistemas de filtrado de agua, procesos industriales y productos de higiene. El biochar mejora la calidad de los suelos agrícolas y contribuye a la captura de carbono, mientras que el piroleñoso tiene aplicaciones en la agricultura como complemento para tratamientos fitosanitarios.
La capacidad proyectada permitirá elaborar hasta 800 toneladas anuales de productos con valor agregado, aprovechando integralmente la materia prima obtenida en los cultivos locales.
Más allá del bambú
Uno de los aspectos que más entusiasma a los impulsores del proyecto es la posibilidad de desarrollar nuevas líneas de negocio a partir de la misma planta. Los tallos de bambú podrán utilizarse como material estructural para construcción, mientras que las hojas servirán para fabricar productos biodegradables y reutilizables.
También se analiza el desarrollo de té de hoja de bambú, un producto con creciente presencia en mercados internacionales por sus propiedades nutricionales y funcionales.
Según explican desde la empresa, el objetivo no es competir con las producciones tradicionales de Misiones sino complementarlas, generando nuevas oportunidades de ingresos para productores y trabajadores rurales.
Empleo y desarrollo local
Actualmente el proyecto ya genera unos 40 puestos de trabajo directos entre tareas de campo y operación industrial. A eso se suma la demanda de servicios vinculados a la cosecha, selección, transporte y procesamiento de la materia prima.
Los impulsores destacan además que la actividad permite distribuir trabajo durante gran parte del año, complementando los ciclos productivos de otras economías regionales.
En una provincia donde la discusión sobre diversificación productiva aparece cada vez con más fuerza, la experiencia de Andresito busca convertirse en una prueba concreta de que es posible desarrollar nuevas cadenas de valor a partir de recursos poco explorados. La apuesta es ambiciosa: transformar al bambú en una industria capaz de generar empleo, exportaciones y desarrollo territorial desde el norte de Misiones.
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