Imágenes difundidas en redes sociales muestran largas filas de personas esperando para cruzar el río Uruguay en balsas, especialmente en pasos como San Javier–San Xavier y Alba Posse–Porto Mauá, en un movimiento que hasta hace poco era estacional y acotado, pero que ahora se ve de manera casi constante.
Autoridades locales y vecinos coinciden en que la principal causa es la falta de empleo formal y la escasez de oportunidades laborales con salarios competitivos en Misiones, lo que empuja a jóvenes, y en algunos casos a familias enteras, a buscar ingresos temporales o permanentes del otro lado de la frontera.
Además, según dirigentes y productores consultados, la crisis en sectores productivos tradicionales (como la yerba mate, la forestoindustria y la construcción) ha agravado la situación, reduciendo aún más las posibilidades de trabajo en la provincia.
El éxodo no sólo refleja la búsqueda de mejores condiciones económicas, sino también una realidad social compleja en la que muchos se ven obligados a migrar para sostener sus hogares, con desafíos que van desde la informalidad hasta la preocupación por el impacto en las comunidades de origen.
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