La cadena algodonera argentina sumará desde la próxima semana una innovación sin precedentes a nivel mundial. Se trata de Arandú IMICott, la primera variedad de algodón resistente a herbicidas de la familia de las imidazolinonas, una tecnología desarrollada por investigadores del INTA Sáenz Peña que comenzará su etapa comercial a través de la empresa chaqueña Gensus.
El lanzamiento oficial se realizará el 10 de junio en Avia Terai y marcará un hito para uno de los cultivos más representativos del norte argentino. Según destacan desde el sector, la nueva variedad permitirá simplificar el control de malezas, uno de los principales desafíos que enfrentan los productores algodoneros en cada campaña.
Un desarrollo con sello chaqueño
La tecnología fue desarrollada por la Estación Experimental Agropecuaria del INTA en Sáenz Peña y representa el primer material de algodón con esta característica disponible a nivel mundial.
La resistencia a herbicidas imidazolinonas permitirá mejorar las estrategias de manejo agronómico, reducir costos operativos y contribuir a una mayor eficiencia productiva en los lotes algodoneros.
El avance llega en un contexto donde la cadena busca recuperar competitividad, incrementar los rendimientos y mejorar la calidad de la fibra para fortalecer su presencia en mercados internacionales.
El desafío de recuperar protagonismo
Durante las últimas décadas, el algodón argentino enfrentó dificultades vinculadas a la productividad, el manejo sanitario y la volatilidad de los mercados. En ese escenario, la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas aparece como una de las claves para impulsar una nueva etapa de crecimiento.
Desde Gensus señalaron que Arandú IMICott forma parte de una estrategia de largo plazo orientada a ampliar la superficie sembrada, mejorar la calidad de la producción y fortalecer la inserción internacional de la fibra argentina.
La empresa, que este año celebra su décimo aniversario, trabaja bajo un esquema de innovación abierta que articula genética, biotecnología y transferencia tecnológica junto a organismos científicos y productores.
Ciencia, producción y agregado de valor
El lanzamiento reunirá en Chaco a autoridades nacionales y provinciales, representantes del INTA, el INASE, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, productores y actores de la cadena textil.
Más allá de la presentación comercial, el desarrollo representa un ejemplo de articulación entre ciencia y producción, con una tecnología nacida en el norte argentino que podría convertirse en una referencia para otros países productores de algodón.
Si los resultados acompañan las expectativas del sector, Arandú IMICott podría convertirse en el primer paso de una nueva generación de variedades orientadas a recuperar el protagonismo histórico del algodón argentino y aumentar el valor agregado de una de las economías regionales más importantes del país.
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