Nestlé, a través de su marca Nestlé Purina, impulsa en Argentina programas de agricultura regenerativa destinados a transformar la producción de alimentos para mascotas desde el origen de sus ingredientes. La iniciativa busca sistemas productivos más eficientes y resilientes, reducir el impacto ambiental y acompañar a los productores en prácticas sostenibles, alineadas con sus compromisos globales.
El enfoque incluye cultivos de soja y maíz en provincias como Chaco y Santiago del Estero, incorporando prácticas como cultivos de cobertura, rotaciones diversificadas, manejo del suelo y medición de huella de carbono. Mediante alianzas con instituciones como The Nature Conservancy (TNC) y AAPRESID, Nestlé Purina acompaña la transición hacia modelos productivos que combinan sustentabilidad y productividad.
En el Gran Chaco, donde la sequía reciente afectó cultivos y ecosistemas, el programa alcanzó 16.472 hectáreas en 2025 con siete productores, logrando que el 62% del área implemente prácticas regenerativas. La asistencia técnica y los ensayos junto a INTA contribuyen a mejorar la salud del suelo y sostener la productividad a largo plazo.
Además de la producción agrícola, la compañía ya aplica estas prácticas en el negocio lácteo, con el objetivo de que para 2030 el 50% de sus ingredientes clave provenga de agricultura regenerativa. La visión global busca ingredientes de calidad que respalden la nutrición y el bienestar de perros y gatos.
Con esta estrategia, Nestlé Purina refuerza la relación entre sustentabilidad, nutrición y sistemas productivos responsables, generando un impacto real en productores locales y en la cadena de valor de alimentos para mascotas, mientras enfrenta desafíos como el cambio climático.
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