Según Guillermo Agüero, subsecretario de Coordinación Económica, este proyecto posicionará a la provincia como una de las tres con menor carga impositiva en el país para 2026.
La medida, que ha sido recibida positivamente tanto a nivel provincial como nacional, plantea una reducción significativa en la alícuota de Ingresos Brutos, bajando del 3,5% al 3,2% y alcanzando el 2,9% en 2026. Además, el proyecto incluye una rebaja en el impuesto a los sellos y una reducción del 33% en la presión tributaria para el sector primario, lo que se considera un avance histórico en la política fiscal de la provincia.
Según Agüero, esta reforma no solo busca aliviar a los contribuyentes, sino también reorientar la economía chaqueña hacia el fortalecimiento del sector privado como generador de empleo y riqueza. En este sentido, la medida está pensada para combatir la informalidad económica, promoviendo la regularización de las actividades productivas.
Julio Ferro, subsecretario de Legal y Técnica del Gobierno y candidato a diputado provincial, destacó que esta iniciativa representa un "alivio fiscal inédito" para los comerciantes y empresarios, al tiempo que subrayó la importancia de generar un entorno favorable para la inversión privada. Ferro remarcó que este proyecto es clave para generar más empleo genuino y mejorar la calidad de vida de los chaqueños, asegurando que la provincia debe apoyar a quienes apuestan por el desarrollo económico local.
La propuesta fue ingresada en la Legislatura provincial y se espera que su tratamiento avance rápidamente. El oficialismo enfatizó la necesidad de su aprobación urgente para que los beneficios impositivos puedan empezar a regir lo antes posible, impulsando así una economía más dinámica y competitiva.
Este conjunto de reformas fiscales refleja la voluntad del gobierno de Zdero de apoyar a la economía productiva y crear condiciones más favorables para su crecimiento, en un momento clave para la provincia, que enfrenta altos índices de pobreza y desafíos estructurales. La reforma fiscal podría marcar el inicio de una nueva etapa para el Chaco, con un panorama más prometedor para los sectores que sostienen el desarrollo económico provincial.