El esquema se apoya en una operatoria 100% digital: el cliente paga y habilita el surtidor desde la aplicación oficial, escanea un código QR y carga el combustible sin intervención directa de un playero, aunque con supervisión de personal en el lugar. Este formato, habitual en mercados más desarrollados, permite reducir tiempos de atención, optimizar recursos humanos y mejorar el control de cada operación, lo que podría impactar en la estructura de costos de las estaciones y en la competitividad del sector.
Desde el punto de vista comercial, el lanzamiento se acompaña con incentivos al consumo: la empresa ofrece un descuento del 9% en Infinia durante la etapa promocional, combinando el beneficio propio del sistema con rebajas vigentes. Este tipo de estrategias busca acelerar la adopción del modelo y atraer a un público cada vez más acostumbrado a las plataformas digitales y a la autogestión de servicios.
La implementación en Resistencia también posiciona a la ciudad dentro de una tendencia que ya se observa en otros centros urbanos del país, donde el autodespacho es visto como una herramienta para modernizar la red de estaciones, ganar eficiencia y responder a un mercado más competitivo. Si la prueba resulta exitosa, el modelo podría expandirse, abriendo una nueva etapa para el negocio del combustible, con mayor tecnología, menor fricción operativa y un usuario más activo en la experiencia de carga.