A partir de la firma de contratos entre Fiduciaria del Norte y empresas constructoras privadas, el esquema comienza a materializar proyectos habitacionales bajo la figura de fideicomisos inmobiliarios, un instrumento que aporta previsibilidad, reglas claras y transparencia tanto para inversores como para futuros adjudicatarios.
Más allá del impulso inicial del Gobierno provincial, el eje del programa está puesto en el rol del sector privado como motor del desarrollo, con constructoras que aportan proyectos, terrenos y capacidad operativa, y con inversores y familias que canalizan su ahorro en un circuito productivo local.
Un nuevo canal para el ahorro y la inversión
El diseño del programa permite transformar el ahorro de trabajadores, profesionales e inversores chaqueños en activos reales, con la posibilidad de acceder a una vivienda mediante esquemas de pago similares a un alquiler durante el período de obra. Esto abre una alternativa concreta para sectores de clase media que históricamente quedaron fuera de los programas habitacionales tradicionales.
El uso del fideicomiso inmobiliario como vehículo financiero permite ordenar la inversión, reducir riesgos y garantizar el cumplimiento de cada etapa del proyecto, generando mayor confianza en el mercado y alentando nuevas iniciativas privadas.
Desde Fiduciaria del Norte destacaron que el Banco de Proyectos de Fideicomisos Inmobiliarios cumple un rol clave al organizar la oferta, validar la viabilidad técnica y legal de los desarrollos y facilitar su ejecución en distintos puntos de la provincia.
Impacto económico y empleo genuino
El programa + RaíZ no solo apunta al acceso a la vivienda, sino que también actúa como dinamizador de la economía real, impulsando la actividad de la construcción, uno de los sectores con mayor capacidad de generación de empleo directo e indirecto.
Cada proyecto involucra a constructoras, proveedores de materiales, servicios profesionales y mano de obra local, fortaleciendo el entramado productivo y contribuyendo al desarrollo regional. A su vez, el arraigo que promueve el acceso a la vivienda genera condiciones para que jóvenes profesionales y trabajadores puedan proyectar su futuro en la provincia.
Un modelo replicable
La experiencia posiciona al Chaco como una de las primeras provincias en avanzar con un modelo estructurado de fideicomisos inmobiliarios con participación público-privada, orientado a segmentos que no califican para planes sociales pero tampoco acceden fácilmente al crédito hipotecario tradicional.
Con reglas claras, participación privada activa y un Estado que cumple el rol de facilitador, el programa + RaíZ se perfila como una herramienta financiera e inmobiliaria con potencial de expansión, capaz de atraer nuevas inversiones y consolidar un mercado habitacional más dinámico y sustentable.
Para el sector privado, el esquema abre una oportunidad concreta de negocio y crecimiento, alineada con una demanda real y con impacto social positivo, fortaleciendo un círculo virtuoso entre inversión, empleo y desarrollo local.