El encuentro se enmarca en una serie de reuniones que Santilli y otros funcionarios nacionales vienen manteniendo con autoridades provinciales para lograr respaldos legislativos de cara a las sesiones extraordinarias del Parlamento, donde se espera que se debatan propuestas como la reforma laboral. La intención declarada por los impulsores es que una nueva regulación del mercado de trabajo contribuya a generar empleo formal, mejorar la productividad y fortalecer la llegada de inversiones privadas a las regiones.
Según fuentes disponibles, tanto desde el sector nacional como provincial se coincidió en la necesidad de actualizar la normativa laboral para responder a las demandas de un mercado de trabajo que busca mayor flexibilidad y competitividad, aunque también se analizan los impactos fiscales y de coparticipación que los cambios podrían tener para las economías regionales.
Las reuniones forman parte de una agenda federal más amplia que también incluye discusiones sobre el Presupuesto 2026 y otros proyectos técnicos de reforma que, de ser aprobados, podrían modificar el entorno económico para empresas y consumidores, así como potenciar la actividad productiva de distintas provincias.
Los gobernadores que participan de este diálogo buscan articular sus prioridades regionales con la agenda nacional, con un foco particular en cómo las reformas estructurales pueden impactar en la creación de empleo, la inversión productiva y la competitividad de sus territorios a mediano y largo plazo.