La iniciativa propone un sistema constructivo modular que combina estructura metálica portante y paneles livianos tipo wood frame, trasladando gran parte del proceso a un entorno controlado de fábrica. Este esquema permite mejorar la calidad final del producto, acortar plazos de ejecución y ordenar los costos productivos.
El estudio plantea una capacidad inicial de producción de dos módulos cada dos meses, con un tiempo de fabricación estimado de 43,5 días por unidad. El precio de referencia del módulo terminado se ubicó en 1.540.640 pesos por metro cuadrado, equivalente a unos 1.100 dólares, incluyendo traslado hasta 100 kilómetros, seguro y servicio de grúa para la descarga.
La vivienda fue definida como unidad base por tratarse del segmento de mayor demanda en el mercado local y regional, aunque el sistema permite desarrollar otras tipologías como oficinas, aulas, módulos sanitarios o alojamientos temporales, ampliando su potencial comercial.
El módulo estándar fue diseñado con dimensiones de 3,5 metros por 12 metros y 3,7 metros de altura, combinando viabilidad logística, eficiencia material y cumplimiento normativo. El desempeño estructural y térmico fue validado mediante simulaciones y modelación técnica.
Como parte del análisis de mercado, se realizó una encuesta exploratoria que mostró un alto nivel de aceptación, con más del 90% de los consultados predispuestos a habitar una vivienda modular de estas características, destacando la rapidez de entrega y el precio.
El análisis económico incluyó costos, inversión inicial e indicadores como VAN y TIR, resultando el proyecto viable bajo los supuestos adoptados. Entre los principales desafíos se identifica la logística de transporte, especialmente el uso de grúas móviles, que representa el mayor componente del costo logístico.
La propuesta se presenta como una alternativa complementaria a la construcción tradicional, con potencial impacto productivo y generación de empleo calificado en la región.