Un ejemplo de esta tendencia es YACÍ, una bebida natural lista para consumir elaborada a partir de yerba mate orgánica misionera, que propone trasladar el valor cultural, productivo y simbólico del cultivo a formatos adaptados a las demandas actuales del consumo global.
La propuesta se apoya en la calidad y trazabilidad de la materia prima, proveniente de productores de Misiones que trabajan bajo esquemas orgánicos, sin uso de agroquímicos y con criterios de sustentabilidad. A ello se suma el uso de envases de aluminio cien por ciento reciclables, alineados con los estándares ambientales que hoy demandan los segmentos premium.
Para convertir la idea en una operación industrial y comercial escalable, el proyecto se estructuró sobre un modelo de alianzas estratégicas con empresas de trayectoria. Entre ellas se destacan Cabrales S.A., que aporta su red logística y comercial, y Laboratorios Gihon, responsable de la producción, el desarrollo y el control de calidad del producto.
La producción y el envasado se realizan en Mar del Plata, donde también funcionan el laboratorio y el centro de distribución. Bajo ese esquema, la bebida logró ingresar en cadenas y plataformas de alcance nacional como Cencosud, Coto, Axion, Mercado Libre, PedidosYa y Rappi, lo que permitió acelerar su expansión en el mercado interno.
Actualmente, la empresa emplea a 30 personas y proyecta para 2026 superar 1,5 millones de unidades producidas, como paso previo a su desembarco en mercados de América Latina y Estados Unidos, donde el consumo de mate comienza a consolidarse como tendencia.
Con una producción nacional que supera las 275.000 toneladas anuales y exportaciones cercanas a las 40.000 toneladas, la cadena yerbatera argentina tiene en Misiones su núcleo productivo. En ese marco, el desarrollo de nuevos formatos industriales refuerza el rol del NEA no solo como proveedor de materia prima, sino como generador de valor agregado, empleo y oportunidades de negocios, proyectando a la yerba mate misionera en las góndolas del mundo.