Hongos y biomateriales, una alternativa sustentable para reemplazar plásticos (innovación desde el NEA)

Un proyecto científico del nordeste argentino evalúa producir embalajes con micelio de hongos nativos y residuos agroindustriales, en busca de una opción biodegradable frente al telgopor.

En el litoral argentino, donde conviven actividades como la forestoindustria y la producción arrocera, los residuos empiezan a ser vistos como una oportunidad productiva.

En ese marco, un equipo de investigación analiza la posibilidad de fabricar materiales de embalaje a partir de micelio de hongos nativos, utilizando desechos como aserrín, paja de arroz o fibras vegetales. 

El micelio —estructura base de los hongos— funciona como un aglutinante natural que permite generar piezas livianas, resistentes y moldeables, con potencial para reemplazar al telgopor en distintos usos.

A nivel global, estos biomateriales ya se exploran como alternativa a plásticos de un solo uso, en línea con modelos de economía circular.

El diferencial del proyecto está en el uso de especies nativas y residuos disponibles en volumen en el NEA, lo que podría facilitar su escalabilidad y reducir costos.

Si logra avanzar hacia una instancia productiva, el desarrollo no solo aportaría una solución ambiental, sino que también abriría una nueva línea dentro de la bioindustria regional.

El desafío ya no es solo producir más, sino producir distinto. Y en ese camino, los residuos pueden dejar de ser un problema para convertirse en materia prima de una nueva industria.