Diseño con identidad regional y producción local (la apuesta de una marca correntina en expansión)

La diseñadora Laura Custidiano abrió su local en Corrientes con una propuesta basada en identidad regional, materiales naturales y técnicas ancestrales aplicadas a la moda contemporánea.

En un contexto donde el diseño de autor gana terreno dentro de las industrias creativas, cada vez más emprendedores del sector apuestan por propuestas que combinan estética contemporánea con identidad cultural y producción artesanal.

Esa tendencia encuentra un nuevo ejemplo en Corrientes con la apertura del local de la diseñadora Laura Custidiano en el paseo comercial La Unidad, un espacio donde la moda se cruza con la tradición, la naturaleza y la revalorización de técnicas ancestrales.

Custidiano, quien impulsa el proyecto junto a su esposo, explicó que la marca nació hace más de diez años como una experiencia experimental vinculada inicialmente a accesorios y joyería, hasta evolucionar hacia una propuesta integral de indumentaria y diseño.

El diferencial de la firma está en su búsqueda de identidad regional. La producción incorpora textiles de algodón natural, descartes de madera reutilizados y tintes elaborados con elementos orgánicos como yerba mate y cáscara de cebolla, en una apuesta por materiales locales y procesos sustentables.

A eso se suma el uso de técnicas como la impresión botánica, mediante la cual hojas y elementos de la naturaleza son trasladados a las telas para generar estampados únicos, con especies de la flora regional como eucaliptos y jazmines.

La diseñadora señaló que el objetivo siempre fue construir una marca con una impronta cultural fuerte, capaz de reflejar elementos propios de la región tanto en los materiales como en la narrativa de cada colección, muchas de las cuales llevan nombres en guaraní.

La propuesta abarca desde líneas urbanas y prendas de uso cotidiano hasta diseños artísticos y de gala, incluyendo piezas utilizadas por referentes del ámbito cultural chamamecero y figuras vinculadas a festivales regionales.

Más allá del emprendimiento puntual, la apertura refleja una tendencia creciente dentro del mundo de la moda: el retorno a lo artesanal, la valorización de lo hecho a mano y la búsqueda de productos con identidad propia frente a la estandarización industrial.

El diseño local empieza a consolidarse no solo como una expresión cultural, sino también como un sector económico en expansión, donde creatividad, producción y tradición se combinan para abrir nuevas oportunidades dentro del mercado regional.