La autorización, otorgada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), habilita a la empresa a trasladar y comercializar productos cárnicos en todo el territorio nacional, recuperando una herramienta estratégica para mejorar su logística y competitividad.
Con este nuevo escenario, desde la firma estiman que podrán duplicar el volumen de faena, lo que implica un salto significativo en términos productivos y un impacto directo sobre la cadena de valor cárnica, incluyendo productores, transportistas y servicios asociados.
La ampliación de la operación posiciona al frigorífico para optimizar procesos, ganar escala y responder a una mayor demanda, en un contexto donde la eficiencia industrial y la capacidad logística resultan determinantes para el sector.
Este paso consolida a FRIVA como un actor relevante dentro de la industria regional, reforzando el rol de las plantas frigoríficas del interior en el abastecimiento del mercado interno y en el desarrollo de la actividad industrial vinculada a la carne.