Comercios pymes frente al desafío de sostenerse en un contexto incierto (entre el estancamiento y la esperanza)

Durante mayo, la actividad comercial pyme volvió a mostrar señales de desaceleración. Si bien algunos sectores lograron mantenerse o incluso crecer, en general se percibe una retracción moderada en el consumo, reflejo de un contexto económico complejo y de múltiples exigencias para el pequeño comercio.

 

La circulación en los centros comerciales fue algo más reducida que en meses anteriores, y las compras, más medidas. Esta actitud del consumidor se enmarca en un escenario de ingresos limitados, mayor prudencia a la hora de gastar, y una creciente competencia por parte de los canales online y los formatos informales.

Entre los distintos rubros, algunos lograron sostenerse e incluso mostrar mejoras. Es el caso de la perfumería y la farmacia, que mostraron cierto dinamismo. Sin embargo, otros sectores clave como alimentos y bebidas, ferretería, indumentaria y calzado continúan enfrentando caídas en las ventas, márgenes ajustados y una rentabilidad cada vez más difícil de sostener.

La falta de crédito, la inflación acumulada y la baja en el poder adquisitivo explican parte de esta tendencia. A pesar de los esfuerzos por adaptarse —ya sea a través de promociones, ventas digitales o financiamiento—, muchos comercios optan por liquidaciones anticipadas o postergan inversiones ante la incertidumbre sobre el futuro.

Desde el sector comercial se señala que, más allá de la coyuntura, aún persiste la expectativa de una recuperación a mediano plazo. Algunos empresarios confían en que la situación mejorará hacia fin de año, mientras otros esperan señales claras de mayor previsibilidad y medidas que impulsen la demanda interna.

En este contexto, el pequeño comercio pyme continúa siendo un actor clave en la economía local, sosteniéndose gracias al esfuerzo diario, la creatividad y la cercanía con sus clientes. Pero necesita, más que nunca, un entorno más favorable que permita sostener el empleo, invertir y crecer.

Garnier monta una "casa inmersiva" en Palermo para presentar su última innovación capilar (con descuentos de hasta 40%)

Garnier vuelve a sacudir el marketing de consumo masivo con la inauguración de Casa Fructis (Gorriti 4687, Palermo), una innovadora apuesta inmersiva en el corazón de Palermo. La activación busca conectar de forma directa con los consumidores a través de un circuito que fusiona ciencia capilar, entretenimiento y testeo de producto en tiempo real.