La miel orgánica encuentra nuevos mercados y apuesta a la innovación (cooperativa chaqueña combina tecnología y calidad)

La Cooperativa de Productores Apícolas (COPAP) cumple 21 años en medio de un proceso de modernización que incorpora energía solar, certificaciones internacionales y nuevos productos con valor agregado.

La producción de miel orgánica se consolidó en los últimos años como una de las actividades con mayor potencial de crecimiento dentro de las economías regionales. En ese escenario, la Cooperativa de Productores Apícolas (COPAP), con sede en Margarita Belén, atraviesa una etapa marcada por la incorporación de tecnología, la búsqueda de nuevos mercados y la diversificación de su oferta.

La entidad cumplirá 21 años el próximo 4 de julio y llega a este aniversario en pleno proceso de transformación. Desde 2022 impulsa una estrategia que combina recambio generacional, mejoras tecnológicas y una fuerte apuesta por la producción orgánica certificada, uno de los principales diferenciales de la apicultura chaqueña.

Un modelo basado en calidad y certificaciones

La cooperativa logró posicionarse a partir de un sistema productivo respaldado por certificaciones nacionales e internacionales que garantizan calidad, trazabilidad y procesos controlados.

Su planta de extracción y fraccionamiento cuenta con habilitaciones para el tráfico federal, certificaciones HACCP, certificación Khoser para la comunidad judía, producción libre de gluten y autorización para procesar mieles convencionales y orgánicas.

Según informó el sitio Agroperfiles, el asesor técnico de la entidad, Daniel Codutti, explicó que la estrategia apunta a fortalecer la competitividad a partir de productos diferenciados que permitan acceder a mercados cada vez más exigentes.

Energía solar para reducir costos y ganar eficiencia

Como parte de ese proceso de modernización, la cooperativa incorporó un sistema de generación de energía solar que actualmente abastece gran parte de sus operaciones.

La instalación de 46 paneles solares permite cubrir las necesidades energéticas de la planta durante las tareas de extracción, fraccionamiento e iluminación, además de contribuir al funcionamiento de equipos de climatización.

La iniciativa forma parte de una política orientada a reducir costos operativos y avanzar hacia modelos productivos más sustentables.

El desafío de agregar valor

Más allá de la producción primaria, uno de los principales objetivos de COPAP es ampliar la participación de productos fraccionados en el mercado.

Actualmente comercializa distintas presentaciones de miel convencional y orgánica en envases de vidrio y PVC, además de porciones individuales destinadas a distintos segmentos de consumo.

Para Codutti, el agregado de valor representa una oportunidad clave para la apicultura provincial. La posibilidad de comercializar productos terminados permite mejorar los márgenes de rentabilidad y posicionar a la miel chaqueña con una identidad propia dentro del mercado nacional e internacional.

Un producto pensado para la alimentación escolar

Entre los desarrollos impulsados por la cooperativa se destaca la elaboración de sachets individuales de miel de 20 gramos destinados al consumo escolar.

La iniciativa surgió a partir de un proyecto premiado por la Fundación ArgenINTA y busca incorporar un alimento natural, nutritivo y certificado dentro de propuestas alimentarias para niños y adolescentes.

El producto reúne varias de las características que distinguen a la cooperativa: producción local, valor agregado, certificaciones de calidad y participación directa de pequeños productores organizados.

Mirar al mundo desde el Chaco

Con más de dos décadas de trayectoria, COPAP se convirtió en uno de los principales ejemplos de organización cooperativa dentro de la actividad apícola chaqueña.

La combinación de calidad, innovación tecnológica, energías renovables y certificaciones internacionales permitió consolidar una estrategia orientada a mercados cada vez más exigentes.

Mientras avanza en nuevos proyectos y amplía su capacidad de producción, la cooperativa apuesta a seguir fortaleciendo un modelo que combina desarrollo local, agregado de valor y proyección internacional para la miel producida en el Chaco.