Después de nueve meses de obras, Nuevo Banco del Chaco finalizó la renovación integral de su sucursal de Buenos Aires, ubicada en la esquina de Sarmiento y Esmeralda, en pleno microcentro financiero porteño.
La intervención alcanzó unos 580 metros cuadrados e incluyó la modernización de la infraestructura tecnológica, nuevos sistemas de energía y conectividad, renovación de los espacios de atención al público, oficinas comerciales, áreas de reuniones y una nueva tesorería.
Uno de los principales cambios fue la adecuación de la sucursal al nuevo modelo de atención comercial de la entidad, con mayor incorporación de tecnología y servicios orientados a clientes particulares y empresas que operan entre Chaco y la Ciudad de Buenos Aires.
Además, el banco sumó el servicio de cajas de seguridad y realizó trabajos de puesta en valor de la fachada histórica del edificio, incorporando también la nueva identidad institucional de la entidad.
La reapertura fue recorrida por autoridades provinciales y directivos del banco, junto al escritor y humorista chaqueño Luis Landriscina, quien participó como invitado especial y compartió distintas anécdotas con clientes y trabajadores de la sucursal.
Una vidriera chaqueña en Buenos Aires
Como parte de la reinauguración, la sucursal también alberga una muestra de artistas chaqueños organizada junto a la galería The White Lodge. Las obras de Cinthia Rched, Leonardo Gotlieb y Lucas Pertile permanecerán expuestas durante las próximas semanas.
La sede porteña representa uno de los puntos estratégicos de la entidad fuera de la provincia, ya que concentra operaciones vinculadas con empresas, organismos y clientes chaqueños que desarrollan actividades en Buenos Aires.
Con esta inversión, el banco busca fortalecer su presencia institucional en el principal centro financiero del país y mejorar la experiencia de atención para quienes utilizan sus servicios desde la capital argentina.