Un acuerdo firmado en la ciudad de Monte Caseros busca avanzar en la apertura del mercado de Estados Unidos para los cítricos dulces del noreste argentino, en un paso que podría marcar un cambio significativo para la producción regional.
La iniciativa apunta a habilitar la exportación de naranjas y mandarinas, un objetivo que el sector citrícola persigue desde hace años y que ahora vuelve a tomar impulso a partir de gestiones conjuntas entre actores públicos y privados.
El acceso al mercado estadounidense representaría una oportunidad clave para la región, no solo por el ingreso de divisas sino también por el impacto en toda la cadena productiva, desde los productores hasta los empaques y la logística.
Actualmente, Corrientes se posiciona como uno de los principales polos citrícolas del país, con más de 27 mil hectáreas implantadas y una producción que supera las 500 mil toneladas anuales entre naranjas y mandarinas.
Uno de los puntos centrales del proceso es el cumplimiento de los requisitos sanitarios exigidos por Estados Unidos, una instancia que ya tuvo avances y que resulta clave para concretar la apertura comercial.
De concretarse, la habilitación permitiría ampliar mercados para la producción del NEA y fortalecer el perfil exportador de la región, en un contexto donde la diversificación de destinos se vuelve estratégica para el sector.