La construcción del segundo puente Chaco-Corrientes volvió a instalarse en la agenda regional con una novedad que podría modificar el camino hacia su concreción. Los gobiernos de ambas provincias confirmaron que analizan la posibilidad de incorporar un inversor privado que financie la obra y recupere la inversión mediante el cobro de peaje, un esquema que comenzó a evaluarse junto al Gobierno nacional.
La alternativa fue planteada por el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, quien aseguró que las gestiones continúan con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, para encontrar un mecanismo que permita ejecutar el proyecto sin comprometer recursos del Estado nacional.
Según explicó, el interesado sería un inversor de gran escala —incluso de origen extranjero— dispuesto a asumir el financiamiento de la construcción y recuperar posteriormente el capital a través de la explotación del futuro puente.
"Es un inversor importante, puede ser extranjero, que quiere construir y que tiene la posibilidad de generar el repago con un peaje. Es el pedido que nos ha hecho el ministro Caputo: buscar las herramientas para financiar y construir este puente sin tener la necesidad de caer en el déficit de la Nación", sostuvo Valdés.
Varias alternativas de financiamiento
Las declaraciones fueron respaldadas por el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, quien confirmó que ambas provincias continúan trabajando de manera conjunta para evaluar distintas alternativas de financiamiento que permitan avanzar con una obra considerada estratégica para el desarrollo del Nordeste.
El mandatario chaqueño señaló que, además de esta posibilidad de inversión privada, siguen vigentes otras vías de gestión que vienen impulsando desde hace meses.
"Estamos atentos con el gobernador de Corrientes en este trabajo de escuchar propuestas. No dejamos de insistir con el BID a través del financiamiento que tiene, no dejamos de querer también una posible inversión a través de un RIGI. Tenemos todas las puertas y las ventanas abiertas para que eso pueda darse", afirmó.
Zdero agregó que, una vez analizadas las distintas propuestas, buscarán avanzar con una presentación concreta ante el Gobierno nacional para definir el mecanismo que permita iniciar la obra.
Una infraestructura clave para el Litoral
El segundo puente Chaco-Corrientes es uno de los proyectos de infraestructura más importantes del Norte Grande. Su construcción busca complementar al puente General Belgrano, aliviar el intenso tránsito que actualmente soporta la conexión entre ambas provincias y mejorar la logística para el transporte de cargas hacia los principales corredores productivos y portuarios del país.
La obra también es considerada estratégica para fortalecer la integración regional, reducir tiempos de traslado y potenciar el desarrollo económico del Litoral, especialmente en actividades vinculadas al comercio, la industria y las economías regionales.
Aunque durante los últimos años el proyecto atravesó distintas etapas de planificación y búsqueda de financiamiento internacional, todavía no logró ingresar en la etapa de ejecución.
Un escenario que vuelve a abrir expectativas
La posibilidad de sumar un inversor privado representa un nuevo escenario para una obra largamente esperada por ambas provincias. Sin embargo, las autoridades aclararon que las conversaciones permanecen en una etapa de evaluación y que todavía no existe una definición sobre el esquema financiero que finalmente se adoptará.
Mientras continúan las negociaciones con la Nación y los organismos de financiamiento internacional, Chaco y Corrientes mantienen abiertas todas las alternativas para intentar destrabar un proyecto que desde hace años figura entre las principales demandas de infraestructura del Nordeste argentino.