El nuevo sistema establece una única categoría de hogares beneficiarios, definidos por criterios objetivos de inclusión. Podrán acceder quienes tengan ingresos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo 2, según INDEC, además de hogares con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), beneficiarios de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra, y familias con integrantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD), sujetas a evaluación económica. Los usuarios ya inscriptos no deberán reinscribirse, aunque sí podrán actualizar datos o solicitar revisiones a través de Mi Argentina y Trámites a Distancia (TAD).
Para la provincia del Chaco, considerada Zona Muy Cálida, la resolución fija consumos base diferenciales por mes, que van desde 550 kWh en los meses de mayor demanda (diciembre, enero y febrero) hasta 150 kWh en los períodos de menor consumo. Sobre esos bloques se aplicará una bonificación general del 50 %, más una bonificación extraordinaria adicional de hasta el 25 % durante 2026, que se reducirá de manera progresiva. Todo consumo que supere esos topes quedará sin subsidio, lo que introduce un nuevo incentivo al ahorro energético.
Desde el punto de vista económico, el esquema busca ordenar el gasto público en subsidios, mejorar la focalización y reducir filtraciones hacia sectores con mayor capacidad de pago. Quedarán excluidos los hogares con ingresos superiores a tres CBT y aquellos que, aun sin superar ese umbral, presenten indicadores patrimoniales o de consumo incompatibles con un perfil vulnerable. En un contexto de tarifas en alza y ajuste fiscal, el nuevo régimen redefine el equilibrio entre asistencia social, sostenibilidad fiscal y economía doméstica en provincias con alto consumo estacional como el Chaco.