Desde la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) y el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym) advierten que el pliego habilita a la futura concesionaria a definir el canon, introduciendo incertidumbre sobre el nivel del peaje. La hidrovía canaliza una porción significativa de las exportaciones agroindustriales regionales, por lo que cualquier aumento impacta directamente en la competitividad, los fletes y los precios finales.
En reuniones con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación de Argentina, representantes de Cafym y de la Comisión Permanente de Transporte de la Cuenca del Plata solicitaron cambios técnicos y económicos al pliego. Entre ellos, separar la concesión del tramo fluvial y el marítimo —donde se concentra cerca del 80% de los costos— y revisar el diseño de los convoyes para mejorar la eficiencia operativa. Ninguna de las propuestas fue incorporada.
Ante ese escenario, los armadores paraguayos evalúan canalizar el reclamo por vía diplomática. El eventual aumento del peaje, que podría alcanzar valores cercanos a 1,47 dólares, no sólo elevaría los costos del transporte, sino que reabriría el debate sobre la gobernanza de una vía navegable compartida y los compromisos multilaterales asumidos por los países miembros.
Con la adjudicación prevista para marzo, Argentina enfrenta un delicado equilibrio entre su estrategia de concesión y la necesidad de preservar consensos regionales. Un avance sin acuerdos podría derivar en conflictos diplomáticos, judicialización internacional y mayor incertidumbre para uno de los corredores logísticos más sensibles de Sudamérica.