La mandioca ya no solo se come, también se industrializa: así es el proyecto del NEA que impulsa bioplásticos (y valor agregado regional)

Un desarrollo productivo que articula ciencia, industria y agricultura empieza a mostrar su potencial más allá del laboratorio. Se trata de la producción de bolsas biodegradables a partir de almidón de mandioca, una iniciativa que podría impulsar la agroindustria del NEA y agregar valor a uno de los cultivos emblemáticos de la región.

El proyecto surge de la articulación entre un equipo de investigadores del Conicet y la empresa misionera Plastimi SRL, dedicada a la fabricación de envases. La apuesta es clara: utilizar materia prima local para producir bioplásticos, en un mercado donde hoy predominan insumos importados, principalmente desde Europa. De consolidarse, la iniciativa permitiría reducir costos, sustituir importaciones y fortalecer cadenas productivas regionales.

La mandioca, tradicionalmente asociada al consumo alimentario, aparece así como un insumo estratégico para el desarrollo industrial. Su transformación en pellets biodegradables —la base para fabricar bolsas y films— abre una nueva demanda para el cultivo y genera oportunidades de integración entre productores primarios y la industria de materiales sostenibles.

Actualmente, el proyecto avanza en una planta piloto instalada en el Parque Industrial de Posadas, donde ya se producen bioplásticos en condiciones similares a las de una planta industrial. Esta etapa resulta clave para demostrar la viabilidad técnica y económica del proceso y para sentar las bases de una futura escala comercial.

Además, la iniciativa incorpora un enfoque de economía circular, ya que utiliza aditivos provenientes de residuos de la industria forestal, como micro y nanocelulosa. Esta integración no solo mejora las propiedades del material final, sino que también suma valor a subproductos de otras actividades productivas del NEA.

Más allá del impacto ambiental, el desarrollo de bioplásticos a partir de mandioca plantea una oportunidad concreta para diversificar la agroindustria regional, generar empleo calificado y posicionar al NEA como proveedor de insumos industriales sostenibles. En un contexto de creciente demanda global por soluciones biodegradables, la mandioca deja de ser solo un alimento para convertirse en parte de una nueva estrategia productiva con sello regional.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.