El acceso al crédito vuelve a ocupar un lugar central en la agenda productiva chaqueña. En un contexto donde productores y entidades rurales vienen reclamando herramientas financieras adaptadas a la realidad del campo, el Gobierno del Chaco y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) presentaron una nueva línea destinada al desarrollo ganadero.
La propuesta apunta a productores bovinos y bubalinos y tiene una particularidad poco habitual en el mercado financiero: las cuotas se expresan en kilos de novillo y se cancelan en pesos según el Índice Novillo del Mercado Agroganadero (INMAG). De esta manera, el esquema busca reducir la incertidumbre vinculada a la inflación, las tasas de interés y las variaciones económicas.
Los créditos podrán utilizarse para la compra de vaquillonas, retención de terneras y actividades de recría y engorde. Los montos alcanzan hasta 800 millones de pesos por productor o empresa, con plazos de hasta cinco años para compra y retención de hacienda y hasta tres años para recría y engorde.
Además, la operatoria contará con el respaldo del Fondo de Garantías del Chaco (FOGACH) y mecanismos de coaval impulsados junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), con el objetivo de facilitar el acceso al financiamiento para productores de distintos tamaños.
La iniciativa llega en un momento en que el financiamiento se convirtió en uno de los principales temas de discusión dentro del sector agropecuario. Durante las últimas exposiciones y encuentros productivos, referentes ganaderos remarcaron la necesidad de contar con líneas acordes a los ciclos de producción y alejadas de la lógica de los créditos tradicionales.
La presencia del BICE en Agronea 2026, donde la entidad participará por primera vez con un stand propio, también formará parte de la estrategia para acercar estas herramientas a productores y empresas de toda la región.