Después de más de 70 años de actividad, el histórico Hotel Covadonga anunció el cierre de sus puertas y encendió una señal de alerta en el sector turístico y hotelero de Resistencia. El establecimiento, uno de los más tradicionales del microcentro, dejará de funcionar a fines de marzo.
Fundado a mediados del siglo pasado, el Covadonga fue durante décadas un punto de referencia para viajeros, empresarios, artistas y dirigentes que llegaban a la capital chaqueña. Su ubicación céntrica y su trayectoria lo convirtieron en uno de los alojamientos emblemáticos de la ciudad.
Desde el sector hotelero señalan que el cierre refleja las dificultades que atraviesa la actividad. Entre los factores que explican la situación mencionan la caída del movimiento corporativo, el impacto económico acumulado desde la pandemia y la creciente competencia de los alquileres temporarios.
La decisión también genera preocupación por el impacto laboral, ya que el establecimiento empleaba a varias decenas de trabajadores. Mientras tanto, aún no hay confirmación oficial sobre cuál será el destino del edificio.
El caso vuelve a poner en agenda la situación de la hotelería en la región, un sector que en gran medida depende del turismo de negocios, la actividad institucional y la realización de eventos en la capital chaqueña.