La citricultura correntina atraviesa una etapa de consolidación impulsada por el crecimiento de la producción de limón y el desarrollo de la industria que transforma esa materia prima en productos de exportación. Actualmente, Corrientes envía al exterior unas 50 mil toneladas anuales de jugo concentrado y aceites esenciales, con un valor estimado de 8 millones de dólares.
Uno de los principales motores de ese proceso es la planta industrial UTE BV S.A., ubicada en Bella Vista, que durante la actual zafra procesa alrededor de 250 toneladas diarias de limón. La empresa produce entre 10 mil y 14 mil toneladas anuales de jugo concentrado y destina entre el 95% y el 98% de su producción a mercados internacionales, principalmente de Europa y Estados Unidos.
Según explicaron desde la firma, el proceso industrial permite obtener jugo concentrado y aceites esenciales utilizados por grandes industrias alimenticias y de bebidas. Entre los compradores internacionales figura Coca-Cola, que emplea estos insumos en distintos procesos productivos.
Del campo a la industria
El crecimiento del sector no sólo se refleja en las exportaciones. La actividad moviliza una extensa cadena productiva que involucra a productores, trabajadores rurales, transportistas y personal industrial de distintas localidades correntinas.
La planta de Bella Vista genera entre 60 y 80 puestos de trabajo directos y recibe fruta proveniente de diferentes zonas productoras como Lomas de Vallejos, Tabaí, Tatacuá, Mburucuyá y Pago de los Deseos.
Uno de los aspectos destacados es el esquema de trabajo con pequeños y medianos productores, quienes cosechan y agrupan la producción mientras la empresa se encarga de la logística y el traslado de la fruta hacia la planta industrial. Este mecanismo facilita la comercialización y permite dar salida a cosechas que muchas veces encuentran dificultades para acceder a mercados de mayor escala.
Los resultados de una apuesta productiva
Actualmente Corrientes cuenta con unas 4.000 hectáreas destinadas al cultivo de limón. Gran parte de esa superficie comenzó a desarrollarse a partir del Plan Limón impulsado por la provincia en 2018, una iniciativa que alcanzó a unos 650 productores.
Muchas de esas plantaciones ingresaron recientemente en plena etapa productiva, incrementando la disponibilidad de fruta para la industria y fortaleciendo la capacidad exportadora de la provincia.
Además del procesamiento de limón, la planta de Bella Vista también elabora jugos de naranja, pomelo y mandarina, ampliando el aprovechamiento de la producción citrícola regional.
La experiencia muestra cómo la combinación entre producción primaria, industrialización y acceso a mercados externos permite generar valor agregado dentro de la provincia, transformando una actividad tradicional en una fuente de empleo, inversión y divisas para la economía regional.