Mercados en tensión: geopolítica, señales de la Fed y datos clave en Argentina

(Informe estratégico elaborado junto a Consultora Gargol) La semana combinó tensión global, caída del oro y definiciones de la Reserva Federal, en Argentina se destacaron el superávit comercial y la suba en costos.

 

Tensión geopolítica: foco en Medio Oriente

La semana estuvo marcada por una nueva escalada de tensión entre Irán y Estados Unidos, con episodios en el Golfo Pérsico que volvieron a poner en alerta a los mercados internacionales.

El refuerzo de la presencia militar estadounidense y las respuestas del gobierno iraní generaron un clima de incertidumbre global que, como suele ocurrir, impulsó la búsqueda de activos de refugio por parte de los inversores.

El oro pierde su rol de refugio

En ese contexto, el oro sorprendió al mercado con una fuerte caída. El metal registró un retroceso del 4,5%, con picos cercanos al 6%, alejándose de su comportamiento habitual en escenarios de tensión.

La baja refleja un cambio en la dinámica financiera global, donde otros factores comenzaron a pesar más que el contexto geopolítico.

La Reserva Federal marca el rumbo

El principal factor detrás de este movimiento fue la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener las tasas de interés entre 3,5% y 3,75%, junto con un mensaje claro: no se esperan recortes en el corto plazo.

Este escenario fortaleció al dólar y elevó el rendimiento de los bonos del Tesoro, reduciendo el atractivo del oro como activo que no genera intereses.

Sector externo: superávit con señales de alerta

En Argentina, el INDEC informó que la balanza comercial de febrero registró un superávit de 788 millones de dólares, acumulando 27 meses consecutivos con saldo positivo.

Sin embargo, el dato mostró una dinámica más débil, con caídas tanto en exportaciones como en importaciones, lo que plantea interrogantes sobre el nivel de actividad económica.

Construcción: costos en alza

Por último, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) subió un 1,9% en febrero y acumuló un 24,5% interanual.

El aumento estuvo impulsado principalmente por los gastos generales y la mano de obra, consolidando una tendencia que mantiene la presión sobre los costos en el sector.